Malabo, 8 de enero de 2026.
La Copa Africana de Naciones de Futsal TotalEnergies CAF Marruecos 2026 ya está en marcha, pero una vez más Guinea Ecuatorial no figura entre los participantes. Su ausencia, que no responde a motivos deportivos sino administrativos, refleja una preocupante tendencia: el desinterés institucional hacia el fútbol sala, una disciplina que crece con fuerza en el continente.
El sorteo de la fase clasificatoria, celebrado este miércoles en Rabat, definió los cruces que otorgarán acceso a la fase final del torneo. Dieciocho selecciones competirán por las siete plazas disponibles, acompañando al anfitrión Marruecos, tricampeón defensor. Sin embargo, Guinea Ecuatorial volvió a quedar fuera del cuadro competitivo, sin siquiera haber participado en el proceso de inscripción.
Una ausencia que confirma un patrón
Lejos de ser un hecho aislado, esta exclusión confirma un patrón reiterado. Mientras países como Egipto, Libia, Angola o Costa de Marfil consolidan proyectos de futsal y apuestan por su desarrollo, Guinea Ecuatorial permanece al margen, sin estrategia, sin base y sin un plan visible a corto o largo plazo.
El sorteo arrojó duelos como Cabo Verde vs. Senegal, Camerún vs. Sudán del Sur y Zimbabue vs. Tanzania, reflejando un ecosistema competitivo en expansión. En ese contexto, la ausencia del combinado ecuatoguineano no solo llama la atención: evidencia una desconexión total con las oportunidades de crecimiento que ofrece esta modalidad.
Un interrogante abierto
A pesar de contar con una liga nacional de fútbol sala, la gran pregunta ya no es por qué Guinea Ecuatorial no logra clasificarse, sino por qué ni siquiera participa. ¿Con qué objetivo se organiza esa liga? ¿Qué destino tienen sus campeones? Mientras el continente invierte y avanza en futsal, el proyecto nacional sigue detenido, esperando una apuesta que aún no llega.
Por: Salvador Mesie

