Malabo, 03 de enero 2025
La eliminación de la selección nacional en la Copa Africana de Naciones 2025 ha desatado una oleada de mensajes cargados de emoción y autocrítica en redes sociales. Los integrantes del Nzalang Nacional recurrieron a sus cuentas personales para pedir disculpas al pueblo ecuatoguineano, agradecer el apoyo recibido y reafirmar su compromiso con los colores de la patria.
Voces de referentes y nuevas generaciones
Desde figuras consolidadas como Carlos Akapo , José Machin, Iván Salvador y Esteban Obiang hasta jóvenes como José Nabil y, los mensajes coincidieron en un tono de unidad y resiliencia.
- Akapo subrayó el orgullo de vestir la camiseta nacional: “El deporte no nos define por las caídas, sino por el valor de levantarnos”.
- Salvador lamentó la forma “cruel” de la eliminación, recordando que el destino quiso que Sudán, rival de la primera victoria histórica fuera de casa, fuese ahora el verdugo.
- Obiang apeló a la autocrítica: “Cuando los problemas vienen hay que mirar desde la raíz y no la punta del iceberg”.
- José Machín, con más de una década en el equipo, evocó los inicios difíciles y la capacidad de superación: “Hicimos cosas grandes. Hemos caído, pero volveremos a levantarnos”.
- Mientras la esperanza de la selección Jose Nabil Ondó, reconoció los momentos duros y prometió que volverán más fuertes y mejores.

Unidad frente a la adversidad
Los mensajes se multiplicaron en redes, acompañados por etiquetas como #Volveremos y #NzalangSiempre, que se convirtieron en tendencia nacional. A pesar de las críticas, la corriente de apoyo fue notable, con aficionados y figuras públicas respaldando al equipo. “Aunque juguemos en diferentes equipos, ligas o países, no hay nada más bonito que representar a Guinea Ecuatorial”, expresó Obiang, sintetizando el sentimiento colectivo.

Un golpe duro, pero no definitivo
La eliminación en la fase de grupos supone un revés para una generación que venía consolidando resultados históricos. Sin embargo, el mensaje que prevalece es claro: el Nzalang Nacional no se despide, se prepara para volver con más fuerza, más unión y con la ilusión intacta de hacer vibrar nuevamente a todo un país.

